Y de repente me falta el aire
al ver tu rostro tras el portón
que se transforma en cárcel...
con mi mirada rompo el frio de la ventanilla
suelto todo miedo y me clavo en tus ojos...
en el aire dibujo un beso
que luego suelto
en la tibia esfera q crean nuestra miradas...
esa esfera que se va llenando
y formando de risas, lagrimas,
recuerdos, esperanzas,
reflejos y un anhelo...
Te desayuno ocho veces al día
con una que otra sonrisa que me anima,
a las ocho me visto con tu fantasía
que no es más que el calor de tu amor...
Doy ocho pasos y te encuentro,
un abrazo y un beso
que se comprimen en ocho segundos
ocho segundos que hacen
ocho veces más rápido mi corazón.
ocho son los días en los cuales le robaste a mi mente la razón
así como ocho son los días en los que mi alegría se apago.
