Pequeñas espacialidades
jueves, 8 de agosto de 2013
Buenas tardes señorita
viernes, 7 de octubre de 2011
La muerte, los hospitales y el trafico me recuerdan que todos somos iguales
Es gracioso pensar que muchas personas pasan su vida buscando ser diferentes y sobresalir de los demás pero al final siempre estamos envueltos en situaciones que nos recuerdan que somos y terminaremos siendo lo mismo al final, un puñado de tierra.
La muerte nadie puede quitársela de encima, es más la muerte es lo único seguro que tenemos desde que nacemos y si lo vemos de un punto de vista un tanto reverso al cotidiano nos daremos cuenta que cada día que pasa estamos un paso más cerca de ella, sin embargo hay personas que no poseen temor a la muerte, yo por mi parte creo que aún no dejo de tenerle miedo a la muerte, tal vez por la constante dubitativa de que hay luego de ella pero ese es otro tema del cual puedo llenar paginas completas.
En los hospitales casi siempre se encuentran todos con todos y de la mano esta la vida y la muerte que al final la variable que nos hace a todos iguales, gente luchando por vivir, dinero que escurre en búsqueda de un tiempo más de vida en casos extremos, minutos más de vida y es así como la vida y la muerte bailan en su pista favorita la mejor canción de nunca y la bailan sobre las surcos de tus sesos.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Error
Bueno y parece mentira que estoy aquí de nuevo, en las mismas… que en las mismas, ahora todo es más intenso, es como si tuviera un marcador encima, verde fluorescente pero me gusta y soy feliz. Son de esas sorpresas que le llegan a uno así como cuando se está en un concurso y ni se imagina ganar, le llaman para decirle que ganó y uno no lo cree hasta que ya está con el premio en manos, a pues algo así has venido a ser para mi ahorita.
Lejos de toda esa historia pasada que no fue la mejor, que dejó muchos estragos y bastantes cambios; existe ahora algo que se llama error, pero no me refiero al error que frustra al ser humano, el error que detiene o mata algo; me refiero al error que genera y crea evolución, esa cosita que estalla en revolución dentro de mi corazón. Te tengo enfrente, te abrazo, veo tu sonrisa y el mundo se me para en ese segundo perfecto que aprovecho para acomodarme el alma en mi espejo favorito que es la unión de tus pupilas creadoras de tu hermosa mirada.
sábado, 25 de junio de 2011
Pequeña vida eterna
Llego justamente ese momento el que solo estas vos, en el que nada es suficiente pero todo sobra, el momento en que la vida olvida la muerte y da paso al pensamiento, al momento, al respirar, a la emoción.
Supuestamente esto se tiene que terminar algún día pero mientras tanto en tus adentros es eterno, es una pequeña vida que estas viviendo de la mano de la que ya es tuya desde el inicio, desde el día en que naciste. El reloj marca las 11:11 y es hora de regresar al “mundo real” pero no va a ser hasta las 4:15 que te des cuenta de todo esto.
Puede ser que esta pequeña vida algún día experimente su muerte (y con ello todo lo que implica una muerte en general; la aceptación , el duelo y la superación en si) y nada más quede tu vida rutinaria, la vida que se tiene por defecto, la vida cotidiana, esa vida que ya es tu vida para todos, esa vida un tanto gastada; puede ser también que esta pequeña vida que se ha gestado y ha sido tu fascinación por días que se han ido pintando de esmeralda vaya creciendo más y más, hasta el punto que consuma tu otra vida, si tu vida general, que esta pequeña vida absorba la otra y se convierta en nuestra pequeña vida eterna.
jueves, 21 de octubre de 2010
Chocolate, limón y yerbabuena
A saber… por hoy solo se que disfruto de esto, de no tenerte y quererte
De oírte y sentirte, de no tocarte ni verte. Toda una sinfonía de colores
Como aquellos sabores que se experimentan una y otra vez
Y siempre hay algo nuevo que degustar.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Errores
parada en la calle con el viento en la cara
las luces de los autos que dilatan mis pupilas un tanto húmedas...
El tiempo pasa, escucho gritos, las gotas caen
mi padre dice: “Merce, Merce, Merce, ¡Ah! no me oye”.
Los audífonos en mis oídos son la mejor escusa para no abrir la boca.
La negatividad es lo que esta en boga
y mientras el auto cruza sigo sintiéndome como una intrusa.
Tomar decisiones, afrontar consecuencias
y en eso el reflejo de su triste mirada revota en esta rabia que siento.
“Ese ha sido tu peor error! Tu peor error! Y te lo voy a decir hasta el día de tu muerte.”
Escupiendo errores ajenos, sembrando la enredadera del arrepentimiento.
repite y siente tu teoría, aquella que te dice que el arrepentimiento no existe
porque todo se justifica en las razones y metas del aquel momento,
pero no en todo lo mejor es la velocidad,
no en todo lo más bello es lo superficial,
aquí vamos de nuevo por favor no pares
vota toda mis defensas porque al final me veré desnuda a mi misma
y comprenderé mi grandeza, la que me hace seguir estando en pie.
Mis errores son parte de mi y al final por ellos también
levantare la cabeza porque son parte
de lo que me ha formado
y me han hecho ser como soy.
viernes, 25 de junio de 2010
Gota roja

Entro al cuarto y en el cambio de jeans a pijama sintió una leve humedad, deslizo su ropa interior por debajo de sus muslos y la vio, aquella mancha roja estampada en un fondo blanco como una bandera que ondea en un día sin nubes. Era una gota roja que ya había muerto y hacia del espacio de su cuerpo y la tela el más perfecto lienzo de saturación sanguinaria.