Esto que estoy haciendo es peor que dispararme a mi misma
parada en la calle con el viento en la cara
las luces de los autos que dilatan mis pupilas un tanto húmedas...
El tiempo pasa, escucho gritos, las gotas caen
mi padre dice: “Merce, Merce, Merce, ¡Ah! no me oye”.
Los audífonos en mis oídos son la mejor escusa para no abrir la boca.
La negatividad es lo que esta en boga
y mientras el auto cruza sigo sintiéndome como una intrusa.
Tomar decisiones, afrontar consecuencias
y en eso el reflejo de su triste mirada revota en esta rabia que siento.
“Ese ha sido tu peor error! Tu peor error! Y te lo voy a decir hasta el día de tu muerte.”
Escupiendo errores ajenos, sembrando la enredadera del arrepentimiento.
repite y siente tu teoría, aquella que te dice que el arrepentimiento no existe
porque todo se justifica en las razones y metas del aquel momento,
pero no en todo lo mejor es la velocidad,
no en todo lo más bello es lo superficial,
aquí vamos de nuevo por favor no pares
vota toda mis defensas porque al final me veré desnuda a mi misma
y comprenderé mi grandeza, la que me hace seguir estando en pie.
Mis errores son parte de mi y al final por ellos también
levantare la cabeza porque son parte
de lo que me ha formado
y me han hecho ser como soy.
Ohhhh.. pos sta reshido carnala!! jajaja... no en serio :| yo me identifico un poco en eso de los audifonos. sea como sea, nuestros errores nos ayudan a crecer.
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